sábado, 29 de septiembre de 2012

Bella

La mujer es bella
tan bella como una flor
pero si la dejas marchitar,
perderá todo su esplendor.

La mujer sólo trata
con respeto y con valor,
al hombre que lo merece;
si es infiel, no merece
ningun perdón.

La mujer es una princesa
y como tal la has de tratar;
quien la trate como se debe
un premio debe ganar.

Escrito por: Josué Zambrano Arana.

Amor de cristal

El amor es frágil,
frágil como el cristal
si lo rompes ya nada
lo reparará.

Una poción de amistad
es lo que necesitarás
para poderlo restaurar.

Con encantos y obsequios
lo podrás lograr pero,
lo único que encontrarás,
sera negatividad.

Escrito por: Josue Zambrano Arana.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Romance de la Espera

Arrimada en un balcón
suspirando por su amado,
estaba una bella chica
cuyo nombre era María.

Hace dos meses, tres días,
a viajar se fue María,
y en el viaje conoció
a quién sería su amor:
un chico delgaducho
que de viajes sabía mucho,
acompañaba a María
en su corta travesía.

Mas pronto debía María
regresar a su masía,
buscó y buscó a su amado
para poder despedirse
mas no logró encontrarlo
y sin verlo, tuvo que irse.

Mucho tiempo pasó ella
sin comida ni bebida
pensando en aquel chico,
en el amor de su vida.

Desempacando María
encontró un papelito,
y el mensaje así decía:
"Perdonadme, amada mía,
por haberte abandonado,
ahora lejos me encuentro,
pero pronto, nos veremos"

Desde entonces ella espera,
día y noche en su balcón,
esperando ver de nuevo
a aquel chico, su amor.

Escrito por: José Montoya Cabrera

martes, 25 de septiembre de 2012

Romance del Desahogo

En un país extranjero
que pasaba calamidad;
en medio de grandes montes
estaba una gran ciudad,
la cual era el hogar
de cientos de ciudadanos
y casa era además
de un rey ya muy anciano.

Un día la corte del rey
se llenó de cortesanos,
para presenciar el juicio
de un hombre traicionero
que el rey había ordenado
mantener encarcelado.
-Levantaos, prisionero,
que el rey te ha llamado.
Le gritaba un gran hombre
al que lo habían confiado.

-Maldito seas, por siempre
por todo lo que has hecho
mataste a mi gran hija
y a sus hijos en su lecho.
Lárgate lejos, maldito,
si deseas seguir vivo;
debería matarte pronto
mas te perdono, mi hijo.

Escrito por: José Montoya Cabrera